Hay bodas que se disfrutan… y hay bodas que se sienten en el alma. ✨
Esta fue la historia de un amigo de la infancia a quien tuve el honor de acompañar como best man, mientras mi equipo documentaba cada instante en Quinta Santa María, en Cuernavaca.
Desde un first look lleno de reacciones genuinas hasta un “sí, acepto” bajo el sol ardiente y una fiesta inolvidable, fue un recordatorio de que las mejores bodas se viven con el corazón… y se capturan con el alma.
